Empresa
Para generar en las personas una estructura real, sostenible, productiva y rentable, nació el Centro de Alta Gerencia Personal, empresa que tiene su origen en Medellín, Colombia en noviembre del año 2016, y que dentro de sus objetivos plantea la Reingeniería Personal como base del Emprendimiento Humano y que desemboque en la construcción de una Planeación Estratégica Personal.
Un verdadero líder es aquella persona que alcanza el desarrollo de su dominio propio, el control de sus emociones y tiene claridad frente a su sentido de vida; lidera su vida personal y construye una familia en busca de la plenitud y lo correcto. Ese líder que “alumbra” en su vida diaria, es la persona que genera una rentabilidad, más que financiera, humana y que se convierte en eje fundamental en el crecimiento empresarial y productivo de una compañía.
Ese liderazgo es fundamental para sostener el cumplimiento de las directrices a nivel empresarial; sin embargo, en ocasiones se nota el déficit de conocimiento para construir sanas estructuras personales que generen esa visión de personas líderes que requieren los empresarios en sus equipos de trabajo.
Los vacíos se hacen evidentes en la dificultad de un porcentaje de las personas en su relación con el otro, en las débiles estructuras personales y familiares, o en la ausencia de un proyecto de vida que pase del papel a la ejecución en la vida real y que directamente afecta la disposición para la ejecución de una labor al interior de la compañía.
Bajo ese marco de referencia podemos afirmar que un alto porcentaje de personas centramos el proyecto personal en el “hacer”, dejando de lado “el acto de ser persona”, es decir no tiene mayor relevancia la clase de persona que somos, si lo que hacemos sobresale por su eficiencia y eficacia. En pocas palabras, somos muy rentables económicamente hablando, pero no de igual manera en nuestro actuar como personas.

Cómo hacerlo
La propuesta es descubrir que las personas no somos únicamente finanzas; también somos corazón, alma y sentimiento, somos creados para el Amor y por lo tanto es fundamental descubrir la “rentabilidad humana”, es decir, qué tan buenas personas somos.
Mirar “hacia dentro” de nosotros mismos siempre generará dificultad, pero es importante descubrir que somos más de lo que parecemos y que tenemos mucho que ofrecer al otro.
Descubrir que las personas somos rentables como personas, genera visualizar un término que poco a poco ha ido ganando terreno últimamente en nuestra sociedad y que se ha convertido en la plataforma de la generación de riqueza y de recursos económicos. Se conocen a diario cursos y seminarios que se orientan hacia el “emprendimiento”. Y hoy son muchas las personas que quieren emprender para forjar una mejor forma de vida y para no depender de una empresa o de un jefe. Sin embargo, el “emprendimiento humano” aparece como el nuevo reto y la nueva forma de generar riqueza, toda vez que sin emprendimiento humano, el emprendimiento financiero puede llegar a ser flor de un día.
Y el equipo humano que hace parte de los equipos de trabajo de las empresas en esta época post pandemia, no escapa a la necesidad de ver en el “emprendimiento humano” una necesidad para construir la empresa más importante, la de mayor rentabilidad y crecimiento: yo mismo.
Personas de calidad para empresas de calidad
“Cómo ser mejor persona”, significa comprender que la construcción de la estructura personal es fruto de un insumo que facilita su “ámbito familiar”, (es decir, su familia) pero nadie asegura que ese “insumo” (que fue base de la plataforma de construcción personal) contenga las herramientas y el conocimiento necesario para que la persona alcance la madurez, la realización y la plenitud en los diferentes contextos humanos, entre ellos el social, familiar, conyugal, laboral, profesional, sexual, afectivo y espiritual, entre otros, pues en nombre del amor en ocasiones se hace daño por exceso o por defecto en la formación de los hijos.
Para que sea una realidad la propuesta de generar una “rentabilidad humana” y la construcción de una “planeación estratégica personal”, se debe enfocar la mirada en la capacidad que tiene la persona para revisar los hábitos, la conducta, las virtudes y los vicios y emprender una “reingeniería personal”.
Para que sea una realidad la propuesta de generar una “rentabilidad humana” y la construcción de una “planeación estratégica personal”, se debe enfocar la mirada en la capacidad que tiene la persona para revisar los hábitos, la conducta, las virtudes y los vicios y emprender una “reingeniería personal”.
Así las cosas, las personas requieren pedagogía y orientación para convertirse en personas de calidad, capaces de aportar al desarrollo sostenible, productivo y rentable de las empresas, actuando en voluntad propia, es decir, sin la necesidad de una orden explícita de un superior para cumplir con el objetivo de la empresa a la que presta sus servicios, siendo la pertenencia desde la estructura personal, la que abra el camino para incrementar la productividad y la rentabilidad económica de una compañía.

